sábado, 31 de enero de 2009

...viene febrero...

...CNAMKO (Club Novato de Anime y Manga) organizó un nuevo maratón de anime. Para aquellos que no lo sepan, desde el 2004 participo en un club que se dedica a promover el anime inteligente de manera gratuita. Asombrosamente, seguimos juntos y trabajando mucho a pesar de que ya no nos une la escuela y estamos todos trabajando. Si no lo hayan visto, en los links "Los Coloquios" al final de esta página hay un link a nuestro blog. Hemos hecho varios ciclos con explicaciones y comentarios de temas diferentes.

En esta ocasión, por petición de la directiva de la Galería de Arte Contemporáneo de Xalapa, armamos un maratón en torno al tema romántico: "Anime is... Love!" Aclaro, el nombre de los maratones en la GACX siempre son impuestos...

De las 12:00 (medio día) del 28 de febrero hasta la 1:00 am del 1ero de marzo, presentaremos continuamente películas y cortos en torno al tema del amor. Habrá algunas proyecciones muy infantiles (como Cardcaptor Sakura y Sailor Moon) y luego, conforme avance la noche, serán de clasificación B. Seguimos en veremos para ver qué presentamos al final porque hay peticiones muy interesantes. Para checar bien la programación, vayan a la página de CNAMKO.

Y bueno, un resumen sobre lo que ha sido en cuestiones del trabajo y la escuela:

1. Hoy he entregado el libro sobre la escuela Freinet para mi especialidad. Aún no lo presentaré en el blog porque debo armar una presentación ente los chicos del nuevo semestre de la nueva especialidad sobre él. Además, ando enojada con el autor y espero se me baje el coraje para no despotricar, quizá, injustamente. Nomás les dejo una foto de unos niños Freinet usando la prensa.
2. Este nuevo semestre, daré clases en la Preparatoria Gestalt de Literatura y Taller de lectura y redacción. Me emociona mucho porque el plan de estudios de una preparatoria enfocada a las artes y al diseño está bastante loco. Ya comentaré las experiencias.
3. Se renovó mi contrato con la Escuela Gestalt (la universidad) y ahora me pagaré la maestría y ruego también un curso de Semiótica y Deseño revisando tesis, memorias y tesinas de arquitectos y diseñadores.
4. Seguiré dando clases en la UX (Universidad de Xalapa) en Ciencias y Técnicas de la Comunicación la materia de Arte y Literatura. Sin embargo, me he despedido de mis ingenieros de Mecatrónica. Realmente amaba a ese chicos aunque me costaba hacer que redactaran tres renglones.

viernes, 23 de enero de 2009

...leí el primer libro de Harry Potter...

…reintero mi disgusto por él. Veré si acaso puedo explicar el porqué. Mas advierto a los amantes y fans de HP (que sé son bastantes) que esta es sólo una opinión que tal vez cambie conforme lea sus demás aventuras o quizá, mi disgusto aumente.

Primero, por el principio.

De verdad disfruté muchos los primeros capítulos del pobre niño huérfano mal querido. Quizá sea porque hace poco me topé nuevamente con Oliver Twist y David Copperfield. ¡Qué bonito es leer las aventuras de los niños en desgracia; sobre todo cuando hay humor e ironía! Me gustaban sus aventuras de dolor y angustia contra los Dusley. Aclaro: no era por el placer de leer a Harry sufrir, sino más bien porque me parecía una anécdota interesante y bien estructurada. Me gustaba la idea de que Harry era especial, pero que nadie –ni siquiera él- se “agarraba” de ello para que las cosas le salieran bien; justo como le pasaba a los personajes de Dickens.

Después, mi gusto se vino a pique con los laaargos capítulos de Harry llegando y conociendo el mundo mágico y la escuela de Hogwarts. Se me hicieron eternos y aburridos los episodios describiendo la escuela, casas, clases, deportes, exámenes, fiestas, investigaciones y el espantoso relleno cremosín de “la Navidad de Harry Potter”. ¿Y por qué? Bueno: porque para entonces, todo le comenzaba a salir bien: era el chico más popular y pertenecía a la casa “de los valientes” e inexplicablemente tenía la simpatía del director Dumbledore y posteriormente de la estricta profesora McGonagall cuando se revela como el prodigio en Quidditch, el deporte por excelencia en el mundo mágico (que por cierto, según mi punto de vista, no tiene nada de deportivo volar cazando pelotas sobre una escoba cuando esa es una habilidad mágica y no física. Y además… ¿Cómo es que una anotación –que puede ser mera suerte o casualidad- puede decidir todo un larguísimo partido?) ¡Harry hasta le cae bien al “malo” del libro (hablo de Snape, no de Voldemort) y aunque no quería lo ayudaba! O sea: el patrón del pobre niño se modifica a el héroe que, por ser héroe, tiene la vida resulta.

Y si alguien por ahí dice seguro: "¡No es cierto! ¡A Harry no lo querían cuando hizo perder 150 puntos a la casa Glyffindor!" Y sí, para entonces ya nadie lo quería por echar de cabeza a su casa en esa tonta y burda competencia sajona. Pero ¿acaso le importó o sufrió una evolución que le hizo reflexionar con madurez sobre ganar o perder popularidad? Por supuesto que no. Harry no tiene crisis emocionales ni existenciales. Lo que le quita el sueño no es el ser amado, sentirse integrado o simplemente ser considerado ser vivo (cosa que sí sentía con los Dursley). Lo que le preocupa es descubrir quién es Nicolas Flamel, quién le dio un regalo en Navidad y cómo escurrirse en la noche sin ser visto en los pasillos de la escuela. No lo sé… quizá sigo pensando como Stevenson que decía que las aventuras de “a ver qué pasa” no es para los valientes, sino para los imprudentes y ociosos.

Y bueno, si hago como que no me importa la ligereza mental el héroe, empiezo a ver la agonía de los chichés sajones. Veamos de cuáles me acuerdo: los protagonistas se hacen amigos de la ñoña de la generación salvándola de un monstruo (y luego ella los salva de reprobar trabajando el triple); la escuela ama y odia por igual como rebaño no pensante, el destino de las casas se decide por encuentros deportivos (¡en una escuela de MAGIA!), hay un güerito odioso y brabucón que anda con dos gorilones, todos saben algo que no quieren decir nomás porque "eres muy joven", el debilucho miedoso del curso provoca una pelea inducida por el héroe, los protagonistas comen como gorditos en feria (dulces, postres, carnes, pasteles interminables…) y no engordan ni tres gramos, todos son bien portados (no rondan por los pasillos en la noche) menos los héroes, el ¡ay! ese final tan Deus ex machina… Y sé que si le rasco salen más pero ya me estoy enojando.

Me puse a pensar en qué clase de gente (ficticia, sí, pero creada sobre una veracidad) es esa de los magos que se ve superiores a los moggles (la gente no mágica como todos nosotros). Los magos no sólo nos tachan de ignorantes y miedosos por no ser como ellos (¡qué segregarios!) sino que además viven en “el otro mundo” donde las cosas malas pasan libremente y nadie hace nada. Digo, si son tan buenos en eso de la magia y el estudio... ¿cómo pueden ser así? Es terrible, pero viéndolo fríamente Hogwarts es el paraíso de cualquier delincuente con tan mala formación, reglas de plástico, seguridad malísima y sin más principios que hacer lo correcto. De haber otra escuela de magia (creo que en alguna parte decía que era "la mejor escuela de magia"), Hogwats es bastante mediocre. ¿Quién forma maguitos con tan poca conciencia social? ¿Cómo pueden ser buenos un puñado de maestros intolerantes que presuponen todo y desprecian a sus alumnos? ¿Y qué clase de "héroe positivo" es aquel que regresa a casa feliz y pronto para burlarse del prójimo con lo aprendido en su viaje? ¡Qué final...!

Y hasta aquí termino con mi desproticamiento contra HP. No tengo muchas ganas de seguir y ridiculizar sus chistes (¿en serio eso es gracioso o es de ese tipo de humor bobo como ver a alguien caerse?), criticar la calidad de información que da Rowling sobre mitología y la muerte, describir errores y parches en la traducción de Salamandra, despedazar del último capítulo y las aventuras con Norberto el dragón. Y pensar que no es una el número de la tesis profesionales que se hacen sobre las aventuras de este mago... Ojalá y los libros mejoren: tengo que leerlos todos por el trabajo.

Beh, disculpen esta entrada los amantes de Harry Potter. Seguiré afirmando (y les avisaré cuando ya no opine así) que Harry Potter no es un buen libro ni creo que sea el material ideal para acercar a los jóvenes a la literatura. Definitivamente no. ¡No se menosprecien! Ese argumento de "lo comencé a leer y me gustó porque era bien fácil" sólo demuestra lo mal que leemos. ¡Vamos! Pueden tomar otro libro (que hay por montones) que están más libres de estigmas tan pesados como los chichés sosos que señalé, argumentos vacuos, estilo pobrezón y facilidades intelectuales para crear manadas de no pensantes.

sábado, 10 de enero de 2009

...entregué el último dommy...


...respiro un poquito de libertad. Al menos hasta que me acuerde de la entrega final el 31 de enero. Creo (si no me falla la memoria) desde octubre estoy cursando el último módulo de mi especialidad en Diseño Editorial. El proyecto final (en mi caso) es entregar un producto editorial bien formado y justificado aplicando todo lo aprendido en la especialidad. Yo elegí diseñar un libro en lugar de una revista o un periódico en vista de que hacer libros fue la razón principal por la cual me metí en esto del diseño editorial.

Y bueno, el libro a editar no lo escribí yo, sino un tío político que a veces me recuerda a mi papá y a veces a Daniel Arellanos por algo más que el nombre. El libro se llama Relatos y es sobre Patricio Redondo Moreno, un pedagogo español que llegó a San Andrés Tuxtla, Veracruz en los cuarenta para implantar la técnica Freinet en América. Es un recuento de anécdotas más un extenso y laborioso rescate de la gráfica de la primera escuela Freinet de este lado del charco.

Para aquellos que no lo sepan, esta técnica pedagógica fue desarrollada por Celestin Freinet para aplicarla en la Francia rural. Se basa en la estimulación de la curiosidad natural de los niños y la libre expresión de ideas. Los niños Freinet tienen acceso a la información puesto que investigan y organizan esta información para satisfacer su curiosidad. Es una de esas "escuelas diferentes" que crea niños-problema en la secundaria por la falta de seguimiento en los planes de estudio.


Mi mamá y sus hermanos asistieron a la escuela de Patricio mientras vivían en Sihuapan, cerca de San Andrés. Ella me contaba que la escuela nunca cerraba, que tenía un telescopio, una bonita biblioteca disponible para todos, salían de excursiones y trabajaban en parcelitas; pero lo que más me llamó la atención fue el uso de la prensa.

En la Freinet, los niños de todas las edades imprimen “cuadernos de trabajo” por grupos de manera periódica con textos libres y dibujos de su propia creación. Ellos mismos componen, graban, diseñan e imprimen todo. Daniel Suárez, el autor del libro, me facilitó una interesante pila de cuadernos de trabajos que comparto con ustedes en esta entrada.

Cuando esté lista la edición de Relatos, publicaré algunas páginas para que conozcan cómo quedó.

martes, 6 de enero de 2009

...la mayoría de mis conocidos...

...tiene cuando menos un blog (costumbre de ñoños, dicen mis alumnos), me decidí a comenzar el mío.

Los curiosos de la web ya sabían de éste. De hecho, tenía intenciones de abrirlo para octubre, pero para entonces a duras penas tenía tiempo para dormir. Luego, yo misma le negué la gracia de descubrirse bajo la regencia de escorpio. Ya en diciembre me mentí y creí que tendría mucho tiempo; me olvidé que las vacaciones siempre me dejan exhausta. Pero en fin, ya es enero de un año no bisiesto (qué qué bueno que ya fue) y, sin tanto pretexto decido que es un buen día.

La idea del blog era algo que tenía desde hace mucho, pero nada más no salía por una cosa o por otra. A veces yo misma me lo negaba porque la lista de las razones por las cuales no debía abrirlo crecía y crecía, pero la razón más fuerte a su favor vaya que pesaba. Quienes me conocen saben que normalmente me falta el tiempo y no me alcanza la vida para hacer todo lo que quiero. Normalmente es sentarme a leer, beber café viendo la gente pasar, bobear en internet, cocinar algo rico para diez personas, dormir a mis horas y comer como la gente normal y no como si me persiguieran los monstruos.

Una amistad me dijo una vez que el tiempo siempre es igual para todos, pero que dictatorialmente nos lo quitamos conforme pasan las horas. Todo el mundo (aunque sea a pedacitos chiquitos y discretos) robamos el tiempo de los demás. Esta fue la razón que pesó más para abrir el blog: es mi medio para lanzar señales de humo cuando quien quiera -y pueda- sepa en qué ando y no se moleste por mi apretada agenda. Tengo la teoría que ganaremos comunicarnos... ¡Qué vivan estos tiempos modernos de comunicación masiva y económica!

Ahora sólo espero que actualice regularmente este blog, pero que de igual forma, no me envice con él, so pena de asesinarlo con pena.

Bienvenidos los llegados