Luego, a las escuelas les gustan poner actividades a los maestros con cursos intersemestrales para unirnos más como cuerpo docente y querernos mucho. Terminé el curso de "Diseño de planes de trabajo con una perspectiva Gestalt" y ahora tengo a la mitad del de "Vivencias en el Aula: sinergia docente" y "La educación integral y flexible" (No tienen esos nombres, pero son por ahí). Las ideas son buenas, las lecturas más o menos... Lo malo es que me quitan tiempo.

¡Qué ganas de despertarme sin alarma! ¡Qué ganas de dormirme sin tener que revisar la agenda, los pendientes y ajustar tiempos! ¡Qué ganas de abrir mi mail por gusto y no por obligación! ¡Qué ganas de no gastar crédito en acordar citas de trabajo!
Supongo que debo asimilar que el trabajo de un maestro no se limita al periodo escolar. Ni mis niños ni mis colegas dejan de buscarme. En parte todo ello me llena de gusto, pero también me hace desear un poco de paz, de tiempo para dormir y disfrutar de las "vacaciones". Adoro mi trabajo, pero de verdad quisiera que repetara mi tiempo y no me lo lleve a casa. De verdad deseo tener por lo menos dos días para vagar la mente y el cuerpo -aunque no sea en el mar.

